A partir de la participación como observadora en dos instituciones ("Refugio" en Bremen, Alemania y "Charité" de la Universidad Humboldt de Berlín) que ofrecen psicoterapia a migrantes de diversas culturas, se ilustran los momentos en que entre psicoterapeuta y migrante se van construyendo espacios intermedios, ("tercer espacio": Bhabha, "espacio transicional", Winnicot). En tales espacios se hace posible el encuentro intersubjetivo, la comunicación más allá de las diferencias culturales, se crea un vínculo de confianza que contiene potencial de innovación. El psicoterapeuta, representante de la cultura a la que el migrante llega, con su actitud benevolente permite a éste contener la angustia ante lo incierto y transitar de lo conocido a lo desconocido, de la pérdida cultural a la aceptación de nuevos elementos simbólicos que a la vez contengan y superen los perdidos.